martes, 16 de agosto de 2011

Historia de la carpinteria

Historia de la carpinteria


¿Es común decir que es uno de los oficios más antiguos? Puede ser. Pero lo es. De hecho el padre de Jesús, José, tenía ese oficio. La carpintería ha desarrollado su trayectoria a lo largo de todos estos siglos, a través de artesanos que adquirieron diversas técnicas, abriendo la artesanía original hasta constituirse en una verdadera profesión e inscribirse la carpintería junto a un arte que adquirió con los siglos estilo propio: la ebanistería. La ebanistería deriva de la carpintería pero es un oficio con más especificidades, y allí es donde radica la diferencia entre ambas, dado que aquellos muebles y objetos que fabrica son absolutamente decorativos, más allá de sus aspectos funcionales.



Se llama carpintería no sólo al oficio sino también al taller o lugar donde se trabaja. El material principal a trabajar es la madera, aunque también hay carpintería con otros materiales. La carpintería consigue a partir de trabajar la madera darle forma física a través de distintos e innumerables objetos que son y han sido indispensables en el desarrollo cultural y social de la humanidad: desde muebles para el hogar hasta muebles para todo tipo de usos, instituciones y fines, o sea, todo lo que constituya mobiliario, hasta la elaboración de artículos y elementos para la construcción. Por ser como dijimos, la carpintería, un oficio de los más antiguos en la historia del hombre, está en cada cultura, fuertemente arraigada como tal y representa en muchos casos, períodos enteros que no hacen más que exponer acerca de la creación de una época o sociedad. La carpintería se ha desarrollado como tal a la par del desarrollo de la humanidad, y por tanto, hablará el idioma y la idiosincrasia de cada cultura, de cada época.



Herramientas de carpinteria

Para comenzar a hablar de carpintería podemos empezar por enumerar cuáles son las herramientas básicas requeridas para acondicionar en el taller. No se puede pensar en un taller de carpintería sin una mesa de trabajo fuertemente fijada. En principio se puede comenzar con una cantidad de herramientas mínimas, de buena calidad. Se parte con lo básico: martillo, serrucho, gubias, taladro y brocas para madera. Es aconsejable invertir en herramientas de buena calidad dado que el uso muy intenso puede dañarlas y tener que volver a comprarlas. Además, las herramientas de buena calidad, sea para carpintería o cualquier oficio, si son compradas a fabricantes reconocidos, significará una compra garantizada contra defectos de fabricación y de materia prima. Respecto de las herramientas eléctricas (por ejemplo, sierra caladora, lijadora orbital, taladro) algunas son indispensables en carpintería, y cuentan en su etiqueta de fábrica con la especificación acerca del voltaje, velocidad en el uso, tipo de corte, etcétera. En general, vienen con un kit acompañando la máquina, que trae distintos apliques para facilitar las tareas de carpintería. Es necesario verificar en ellas, por ejemplo, que cuenten con un cable de conexión e interruptores adaptados para trabajos pesados. Es recomendable en carpintería el uso de una caja de herramientas que podrá ser de hierro, chapa o plástico duro. Estas cajas vienen con bandejas y compartimentos del mismo material de la caja para ubicar desde tornillos hasta cintas métricas, reglas, lápices, etcétera. En todo trabajo de carpintería son fundamentales los elementos de medición para calcular de manera precisa ángulos y distancias. Por ello, entre las herramientas de carpintería es necesario mínimamente tener además metros metálicos, escuadra y un nivel, y hasta un cordón marcador para mediciones de longitud vertical.



No hay comentarios:

Publicar un comentario